Carta de Marcelo Trivelli publicada En El Mercurio:

En vuestras ediciones de esta semana publican una noticia sobre resultados de la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana, otra con los resultados del Simce 2017 y una editorial sobre delincuencia.

¿Existe alguna relación entre ellas? Sí. A nivel internacional está demostrado que los jóvenes aprenden más en ambientes de mejor convivencia y que esa experiencia disminuye la violencia.

En Chile “gastamos 9 de cada 10 pesos en reaccionar ante la ocurrencia de delitos y no a prevenirlos” sentencia la editorial ya mencionada y esto se debe, agrega, a la falta de liderazgo en el tema.

En Fundación Semilla estamos convencidos que el antónimo de violencia es convivencia por lo que estamos trabajando en programas y desarrollo de herramientas pedagógicas para que jóvenes y adultos mejoren la convivencia: alfabetización emocional, desarrollo de la empatía y poner en valor la diversidad.

Está claro que somos un país reactivo –muchas de nuestras leyes tienen nombre y caso particular- por eso es urgente anticiparse a los cambios de la sociedad. En Fundación Semilla estamos convencidos de ello y también de que ese enfoque es necesario para que Chile logre un desarrollo sostenible. Lamentablemente nos encontramos con una sociedad cortoplacista que no está dispuesta a invertir en políticas públicas que rindan frutos en el largo plazo.

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