En el contexto del cierre del proyecto “Talleres de Liderazgo Juvenil para el Buen Trato y la Convivencia Escolar” orientado a estudiantes de cuatro establecimientos municipales de Peñalolén, se entregaron los resultados de seis meses de trabajo con alumnos de primero medio en temas de liderazgo, resolución de conflictos y reconocimiento de emociones. Entre las principales conclusiones está la necesidad de fomentar el diálogo y propiciar la enseñanza-aprendizaje de habilidades emocionales como herramienta para la disminución de conflictos en los establecimientos.

La Corporación Municipal de Peñalolén a través de la Fundación Semilla, preparó a 199 estudiantes de los colegios Luis Arrieta Cañas, Matilde Huici Navas, Centro Educacional Valle Hermoso y Centro Educacional Erasmo Escala, en temas de liderazgo con diversos módulos orientados al fortalecimiento del clima de aula, las relaciones basadas en el buen trato y la convivencia escolar. Además se realizaron jornadas de capacitación para profesores jefes de 1° medios y orientadores en los mismos temas trabajados con los estudiantes, pero desde la perspectiva del adulto.

En relación al proyecto, la alcaldesa Carolina Leitao señaló; “Esta iniciativa apunta a formar nuevos líderes juveniles en torno al buen trato y la convivencia y como Corporación entendemos estos temas como centrales en la gestión escolar. Los estudiantes que han participado tienen mejores herramientas para resolver situaciones de conflicto, abordar con tolerancia las diferentes opiniones y las maneras de entender la vida, las relaciones sociales y la cultura. Este proyecto que desarrollamos con Fundación Semilla viene a complementar en esta misma línea otras iniciativas que llevamos adelante en nuestros colegios”.

Según datos de la Superintendencia de Educación el 47,5% de las agresiones psicológicas y el 35,8% de las agresiones físicas denunciadas se dan al interior de la sala de clases, “un ambiente de pertenencia e identificación para los/as estudiantes; sin embargo por tratarse de un espacio intensamente regularizado tiende a dificultar la cohesión social. Si bien el mantenimiento de una sala de clases ordenada, limpia y silenciosa permite fomentar un clima de aprendizaje favorable; se trata de normas cuya aplicación y cumplimiento no necesariamente le hacen sentido a los jóvenes, motivo por el cual tienden a desplegar prácticas de resistencia” relata el informe del proyecto, y añade, “surge el desafío de generar un clima dentro del aula que junto con garantizar el respeto y el diálogo permita también reflexionar sobre el contenido de las normas y su aplicación”.

“La organización de la práctica pedagógica no solo puede estar basada en la disciplina, sino también en una pedagogía de colaboración, relaciones de convivencia, que permitan la reflexión conjunta con los/as jóvenes sobre el porqué de las diversas normas y reglas. En Fundación Semilla estamos convencidos que el antónimo de violencia es convivencia y ésta se logra a través del diálogo, respeto mutuo y colaboración” señala sobre el proyecto Matías Nieto, director de Fundación Semilla.

En la última medición Simce realizado a 4°, 8° básico y 2° medio de los establecimientos municipales de Peñalolén el 2017, los indicadores de Desarrollo Personal Social arrojaron 72% de valoración en clima escolar, seis puntos sobre el año anterior aplicado en este mismo ítem a 4°, 6° básico y 2° medio, el cual alcanzó el 66% de valoración.